La profesión militar

Los Cuerpos Generales de los Ejércitos y de la Armada y, el de Infantería de Marina: El corazón de nuestras Fuerzas Armadas

Otra manera de vivir una vida de servicio a los demás.

Alguien dijo una vez que una posición no se había conquistado hasta que un Soldado la pisara con su bota y dijera “Esto es mío porque aquí estoy yo”. Esta frase, parece algo obvio; pero si nos paramos un poco a pensar lo que implica, nos damos cuenta que todas las Fuerzas Armadas giran en torno a que ese Soldado pueda llegar a un sitio, hacer tal afirmación y mantenerla.

Casco Azul

Para conseguir este propósito, las Fuerzas Armadas están constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire. Su misión fundamental es la de garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional. Todo ello les ha sido encomendado por nuestra Carta Magna, la Constitución española de 1978.

Con la finalidad de cumplir de una manera ágil y eficaz con el mandato constitucional, nuestros Ejércitos y Armada cuentan con los Cuerpos de Intendencia, los de Ingenieros, personal de los Cuerpos Comunes (de todos ellos ya hemos hablado en otra entrada anterior) y, además, los Cuerpos Generales y el de Infantería de Marina.

Marinería en el Juan Sebastián Elcano

Estos Cuerpos Generales y eI de Infantería de Marina son los que tienen los cometidos de la preparación y el empleo de la Fuerza y del Apoyo a la Fuerza, por medio de las especialidades fundamentales inherentes a cada uno de ellos. Es decir, son el corazón y el núcleo principal de las Fuerzas Armadas.

  • Entendemos como “la Fuerza” el conjunto de medios humanos y materiales que se agrupan y organizan con el cometido principal de prepararse para la realización de operaciones militares. Lleva a cabo el adiestramiento, la preparación y la evaluación de sus Unidades realizando, en tiempo de paz, las misiones específicas permanentes que se le asignen.
  • Como “el Apoyo a la Fuerza” entendemos al conjunto de órganos responsables de la dirección, gestión, administración y control de los recursos humanos, materiales y financieros asignados a cada uno de los Ejércitos. Se dirige y se controla el mantenimiento de la Fuerza y se llevan a cabo las actividades de apoyo logístico que posibilitan la vida y el funcionamiento de las Unidades.

En función de los distintos empleos militares, las facultades profesionales asignadas y los requisitos educativos que se les exija, al militar profesional, se le encuadra en las Escalas de Oficiales, de Suboficiales o en la de Tropa y Marinería.

Pilotos del Ejército del Aire

Los Oficiales desarrollan las acciones directivas, en especial, de mando y de gestión en la estructura orgánica y operativa de las Fuerzas Armadas. Desempeñan tareas de planeamiento y control sobre la ejecución de las operaciones militares y las relacionadas con las funciones operativas, técnicas, logísticas, administrativas y docentes. Un oficial ha de caracterizarse por su nivel de formación, por su liderazgo, iniciativa, capacidad de asumir responsabilidades y decisión para resolver.

Los Suboficiales constituyen el eslabón fundamental en la estructura orgánica y operativa de las Fuerzas Armadas. Ejercen el mando y la iniciativa para transmitir, cumplir y hacer cumplir en todas las circunstancias y situaciones, las órdenes e instrucciones recibidas, asegurando con ello la ejecución de las tareas encomendadas en la realización de funciones operativas, técnicas, logísticas, administrativas y docentes. Por su formación y experiencia, son los más estrechos colaboradores de los oficiales y son los líderes para sus subordinados, con los que mantienen un contacto permanente.

Los militares de Tropa y Marinería constituyen la base de las Fuerzas Armadas. El trabajo en equipo, la especialización, la preparación y el espíritu de superación son las herramientas con las que estos militares cumplen sus cometidos.

Las Fuerzas Armadas son como una compleja y precisa máquina de engranajes donde cada uno cumple con un cometido para llevar a cabo la tarea para la que ha sido diseñada. El lubricante que hace que esta máquina funcione con suavidad es el compañerismo, la solidaridad y el espíritu de servicio a la comunidad.

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